
España se ha convertido desde hace mucho tiempo en una segunda patria para nos dos. Ya sean taperías llenas de genta, los talentosos artistas callejeros o fiestas mayores – la alegría de vivir de los habitantes es contagiosa.
En el mismo tiempo nos impresiona también el rico patrimonio cultural de España. En muchas ciudades se puede sentir hasta hoy su conmovida historia: desde las influencias romanas y moras hasta la edad de oro del imperio español.